Dina Boluarte fue vacada por su respuesta frívola a la crisis de inseguridad. José Jerí se propuso dar prueba de lo contrario hasta que la protesta del 15 cambió sus prioridades.
‘Ay, ya, no hagan drama’, fue el subtexto, parafraseado según la subjetividad de cada cual, que le entendimos a Dina cuando recomendó no responder a números desconocidos. Esto sucedió en plena jornada de transportistas protestando por la paz. Un día después la metralla de unos sicarios se abatió sobre Agua Marina y el Congreso la vacó en un santiamén asumiendo que la falta de empatía ante la tragedia de las víctimas de extorsión es causal de ‘incapacidad moral permanente’.